Ciencia democrática, política responsable

Publicado como Colaboración el 26 de Marzo de 2008

Por Josep M. Casacuberta

Últimamente se oyen voces, como la del filósofo Daniel Innerarity en este mismo periódico, que reclaman que la ciencia se democratice. La ciencia es demasiado importante, dicen, para dejarla sólo en manos de los científicos. ¿Qué estaremos haciendo mal para que propuestas como ésta nos parezcan casi lógicas? A mi modo de ver, dos son las causas principales, y las dos tienen que ver con la correcta definición de las funciones de la ciencia y de los límites de cada una de ellas.

Del cambio climático a la clonación, de la terapia génica a los transgénicos, existen muchas cuestiones que preocupan a la sociedad que tienen un componente científico esencial. La sociedad pide a los científicos que analicen estos problemas y le aconsejen sobre las posibles soluciones; que desarrollen nuevas técnicas, nuevas terapias, que busquen soluciones; y también, cada vez más, que se decidan a dejar el laboratorio y creen pequeñas empresas de base tecnológica. Que sean realmente útiles y colaboren en dinamizar la nueva economía del conocimiento. Así las cosas, acabamos viendo al científico en un doble o a veces triple papel de experto, empresario e, incluso, político, y es comprensible que esto resulte inquietante. ¿Por qué tendríamos que creer a un científico, por eminente que sea, cuando nos asesora sobre una tecnología prometedora si él mismo ha creado una empresa para explotarla? Leer más »

¿Qué es la producción científica?

Publicado como Colaboración el 7 de Febrero de 2008

Por Juan Carlos Argüelles

Siguiendo los postulados de Thomas Kuhn, la gran revolución científica acontecida a lo largo del siglo XX, con sus evidentes repercusiones sociales, tiene su innegable raíz en un gran cambio de paradigma. La ciencia dejó de ser protagonizada por ricos ociosos y talentos patrocinados por algún mecenas acaudalado. Los espectaculares avances científicos son patrimonio de profesionales financiados con fondos públicos o capital privado, reclutados como investigadores con dedicación exclusiva. Una consecuencia directa del nuevo paradigma fue la sustitución del científico individual por el grupo de investigación, estructurado a modo de pirámide jerarquizada, con un director al frente, varios miembros consolidados dotados de sólida base (sinónimo de posdoctorales), más un elenco de investigadores en proceso de formación inicial. Leer más »

La inversión en ciencia en España

Publicado como Editorial el 1 de Febrero de 2008

Hace unos días se publicaba en esta web una noticia sobre un informe norteamericano acerca de la inversión en ciencia en el mundo. El hecho de que España no fuera mencionada explícitamente ya dice mucho al respecto de la ciencia en este país, pero además las cifras que aparecían en las tablas de datos no nos dejan en uno de los mejores lugares.
El problema de la baja inversión en ciencia respecto a los países de nuestro entorno se debe posiblemente a una ausencia de cultura científica de la sociedad española. Los políticos forman parte de la sociedad y son elegidos por ella, así que no se puede esperar otra cosa. Tampoco hay suficiente inversión en I+D en la industria por el mismo motivo, puesto que el empresariado también pertenece a la misma sociedad. Leer más »

¿Existe el humor científico?

Publicado como Editorial el 16 de Enero de 2008

Naturalmente que existe el humor en la ciencia, y muchos científicos tienen sentido del humor. Lo que ocurre es que este humor puede ser difícil de tener o de crear, y también ser difícil de captar para aquellos que no están iniciados en un campo concreto. El chiste del burro esférico y de masa nula es muy gracioso, pero sólo si sabes algo de Física. También uno tiene que ser consciente de a quién cuenta un chiste de ciencia. Si las personas que te rodean en ese momento no son del mundillo está fuera de lugar contar uno de ellos.
En todo caso el humor científico suele ser sutil e inteligente, y capaz de excitar la parte más intelectual de nuestra mente.
Cuando en NeoFronteras se decidió abrir una sección de humor se pensó obviamente que fuera de humor científico. Como a los lectores de esta web se les presupone cierto interés por los temas científicos se presupuso que las viñetas sobre ciencia les iban a gustar. Además el humor gráfico se prestaba muy bien al formato al ser más visual. Naturalmente tampoco se pretendía satisfacer a todo el mundo. Leer más »

Invasión creacionista

Publicado como Editorial el 10 de Enero de 2008

Un grupo de individuos desembarca en España para difundir la doctrina pseudocientífica de base religiosa denominada Diseño Inteligente que sostiene que la evolución no existe.
Desde las páginas de NeoFronteras ya hemos hablado de las polémicas que estos señores han creado en EEUU por sus presiones para imponer la enseñanza de esta doctrina en las escuelas. Ahora pretenden exportar esta idea, que es equivalente a decir que la Tierra es plana, a otros países. Estos días quieren realizar una gira por diversas universidades e instituciones españolas (Colegio de Periodistas de Cataluña, Fira de Barcelona, Hotel Puerta Málaga, Seguros Mapfre, Facultad de Biología de la Universidad de León, Colegio de Médicos de León, Escuela Superior de Telecomunicaciones de la Universidad de Vigo, Caixanova). Nada se puede hacer para impedir que una empresa privada entre en el juego, pero que las universidades públicas, donde se supone que se deben de difundir los conocimientos científicos, den amparo a este tipo de gente es gravísimo y cuestiona su supuesto prestigio. Afortunadamente alguna de ellas como la Universidad de Vigo ya se ha retractado. Leer más »

La ciencia experimental como una empresa

Publicado como Colaboración el 5 de Diciembre de 2007

Por Javier Sáez Castresana

El exceso de notoriedad que se está dando al mundo científico experimental, unido al desconocimiento sobre qué es lo que realmente ocurre en ese mundo, podría perjudicar seriamente a quienes nos dedicamos a la investigación experimental. Hablar de la ciencia y de sus triunfos, sin contraponer sus carencias, hace que la sociedad imagine la ciencia como algo esencialmente dulzón y fácil de realizar, como si de cualquier otro trabajo se tratase. Y esto no es así en absoluto.
El trabajo científico debería encuadrarse dentro de la categoría de trabajos liberales, entendiendo por tales aquellos exentos de ordenación utilitaria. Nos lo dice Antonio Millán Puelles en su libro La función social de los saberes liberales. Además, precisa, el “saber liberal” no significa lo mismo que la “profesión liberal”. Esta última sigue formando parte del mundo del trabajo, mientras que aquél es en sí mismo ajeno a dicho mundo. Leer más »